Nuestros principios fundamentales
La ICAC se sostiene sobre principios que brotan de la fe apostólica, la Tradición de la Iglesia indivisa y el compromiso profético con el pueblo de Colombia. Estos principios no son meras ideas, sino el alma de nuestra identidad eclesial.
Fe Apostólica
Profesamos la fe de los Apóstoles, expresada en los Símbolos de la Iglesia indivisa (Credo Apostólico, Niceno-Constantinopolitano y Atanasiano), y celebrada en la liturgia y los sacramentos.
Sucesión Apostólica
Conservamos la transmisión ininterrumpida del ministerio episcopal mediante la imposición de manos, recibida de San Carlos Duarte Costa y en comunión con la ICAB, garantía de la validez de nuestros sacramentos.
Iglesia Nacional y Libre
Somos una Iglesia católica con identidad nacional, inculturada en la realidad colombiana, autónoma en lo jurídico y administrativo, sin dependencia del poder romano, pero en plena comunión con las Iglesias hermanas del movimiento apostólico. Nuestros Obispos son elegidos por el clero y los fieles de la Diócesis; el Concilio aprueba esa elección y preside la consagración episcopal.
Defensa del Pueblo y la Justicia
Siguiendo el ejemplo de San Carlos Duarte Costa, la ICAC se compromete con la defensa de los pobres, la denuncia de la injusticia y la construcción de una sociedad más fraterna y equitativa en Colombia. Por eso, donde nace una comunidad de la ICAC, nace también una obra social concreta al servicio de su entorno.
Libertad de Conciencia
La fe es un acto libre. La Iglesia propone, no impone. Acompañamos a las personas en su búsqueda de Dios, respetando la conciencia y la libertad de cada uno, iluminadas por el Evangelio.
Liturgia en Lengua Vernácula
La celebración litúrgica se realiza en la lengua del pueblo, para que todos comprendan y participen activamente en el Misterio de Cristo, según la tradición de la Iglesia primitiva y el espíritu de la reforma litúrgica de la ICAC.
Clero y Ministerio Servicial
El ministerio ordenado (diaconado, presbiterado y episcopado) es un servicio al Pueblo de Dios, no un privilegio. Nuestros clérigos se forman en el Seminario Nacional con una triple fidelidad: a la Tradición, al Pueblo y a la Justicia.
Dignidad del Laicado
Todos los bautizados son sujetos activos de la misión de la Iglesia. Los laicos tienen un papel fundamental en la evangelización, la catequesis, la vida comunitaria y la transformación social.
Ecumenismo y Diálogo
Promovemos el diálogo respetuoso con todas las tradiciones cristianas y religiosas, buscando la unidad en lo esencial y la colaboración en la construcción del bien común.
Misión Continental
Como Iglesia latinoamericana, compartimos la misión evangelizadora del continente, en comunión con la ICAB y las Iglesias hermanas, anunciando el Evangelio de la esperanza y la liberación.
No he abandonado la Iglesia de Cristo. He abandonado la Iglesia de César. — San Carlos Duarte Costa
Conoce más sobre nuestra identidad
Descubre nuestra historia, nuestra sucesión apostólica y nuestro sustento legal.