Nuestros principios fundamentales

La ICAC se sostiene sobre principios que brotan de la fe apostólica, la Tradición de la Iglesia indivisa y el compromiso profético con el pueblo de Colombia. Estos principios no son meras ideas, sino el alma de nuestra identidad eclesial.

I

Fe Apostólica

Profesamos la fe de los Apóstoles, expresada en los Símbolos de la Iglesia indivisa (Credo Apostólico, Niceno-Constantinopolitano y Atanasiano), y celebrada en la liturgia y los sacramentos.

II

Sucesión Apostólica

Conservamos la transmisión ininterrumpida del ministerio episcopal mediante la imposición de manos, recibida de San Carlos Duarte Costa y en comunión con la ICAB, garantía de la validez de nuestros sacramentos.

III

Iglesia Nacional y Libre

Somos una Iglesia católica con identidad nacional, inculturada en la realidad colombiana, autónoma en lo jurídico y administrativo, sin dependencia del poder romano, pero en plena comunión con las Iglesias hermanas del movimiento apostólico. Nuestros Obispos son elegidos por el clero y los fieles de la Diócesis; el Concilio aprueba esa elección y preside la consagración episcopal.

IV

Defensa del Pueblo y la Justicia

Siguiendo el ejemplo de San Carlos Duarte Costa, la ICAC se compromete con la defensa de los pobres, la denuncia de la injusticia y la construcción de una sociedad más fraterna y equitativa en Colombia. Por eso, donde nace una comunidad de la ICAC, nace también una obra social concreta al servicio de su entorno.

V

Libertad de Conciencia

La fe es un acto libre. La Iglesia propone, no impone. Acompañamos a las personas en su búsqueda de Dios, respetando la conciencia y la libertad de cada uno, iluminadas por el Evangelio.

VI

Liturgia en Lengua Vernácula

La celebración litúrgica se realiza en la lengua del pueblo, para que todos comprendan y participen activamente en el Misterio de Cristo, según la tradición de la Iglesia primitiva y el espíritu de la reforma litúrgica de la ICAC.

VII

Clero y Ministerio Servicial

El ministerio ordenado (diaconado, presbiterado y episcopado) es un servicio al Pueblo de Dios, no un privilegio. Nuestros clérigos se forman en el Seminario Nacional con una triple fidelidad: a la Tradición, al Pueblo y a la Justicia.

VIII

Dignidad del Laicado

Todos los bautizados son sujetos activos de la misión de la Iglesia. Los laicos tienen un papel fundamental en la evangelización, la catequesis, la vida comunitaria y la transformación social.

IX

Ecumenismo y Diálogo

Promovemos el diálogo respetuoso con todas las tradiciones cristianas y religiosas, buscando la unidad en lo esencial y la colaboración en la construcción del bien común.

X

Misión Continental

Como Iglesia latinoamericana, compartimos la misión evangelizadora del continente, en comunión con la ICAB y las Iglesias hermanas, anunciando el Evangelio de la esperanza y la liberación.

No he abandonado la Iglesia de Cristo. He abandonado la Iglesia de César. — San Carlos Duarte Costa

Conoce más sobre nuestra identidad

Descubre nuestra historia, nuestra sucesión apostólica y nuestro sustento legal.

Fe y Doctrina La Iglesia Sucesión Apostólica Sustento Legal
¡Escríbenos!