Nuestro compromiso social

"Donde nace la ICAB nace una obra social." — San Carlos Duarte Costa, Revista Luta No. 20, pág.62.

La Iglesia Católica Apostólica Colombiana (ICAC), heredera del carisma profético de San Carlos Duarte Costa, entiende que la fe cristiana no puede separarse del compromiso con la justicia social. Siguiendo el ejemplo del Maestro, que vino a servir y no a ser servido, nuestra Iglesia se esfuerza por ser una comunidad que anuncia el Evangelio con palabras y lo testimonia con obras.

Nuestra pastoral social se fundamenta en la convicción de que el amor a Dios y el amor al prójimo son inseparables, y que la Iglesia está llamada a ser signo e instrumento de la liberación integral del ser humano.

⚜️ La ICAC participa activamente en la construcción de un orden social más justo, promoviendo la dignidad humana, la solidaridad y la defensa de los derechos de todos los pueblos, especialmente de los más vulnerables y excluidos.

Principios de nuestra acción social

La pastoral social de la ICAC se guía por estos principios fundamentales:

🤝

Solidaridad

Creemos que la justicia se fundamenta en el amor entre los hombres y no en la violencia, pues Dios es amor.

⚖️

Justicia libertadora

El reino de Dios y su justicia no se condicionan a una Iglesia, sino a todos los hombres que buscan construir la paz fundamentada en la justicia libertadora.

🌍

Dignidad humana

Defendemos que los recursos humanos y tecnológicos deben ser colocados al servicio de la dignidad humana, para que todos vivan en paz.

🕊️

Fraternidad universal

Participamos del propósito de unidad cristiana con todos los hombres en busca de la fraternidad que Cristo nos enseñó.

Credo Social de la ICAB

La herencia ecuménica y liberadora confiada a nosotros por el testimonio de San Carlos Duarte Costa.

1
La ICAB afirma su responsabilidad misionera y cristiana por la total liberación del Hombre, como proveniente de su fidelidad a la palabra de Dios.
2
Esa conciencia de responsabilidad social constituye la herencia ecuménica y liberadora confiada a nosotros por el testimonio de Dom Carlos Duarte Costa.
3
El ejercicio pleno de esa misión es inseparable de la confesión de fe adoptada por la ICAB.
4
La ICAB participa, con su apoyo incondicional, de los propósitos de unidad cristiana con todos los hombres en busca de esa unidad.
5
Creemos en Dios, Creador de todas las cosas, revelado en las Sagradas Escrituras como Padre de toda la familia humana, fuente de justicia que se manifiesta en el Hombre en su responsabilidad y en la construcción de un nuevo orden económico y social.
6
Creemos en Dios que creó a los Hombres — no en un Dios creado por los Hombres — que, por su testimonio a favor de los pobres y oprimidos, fue condenado a muerte en la cruz.
7
Creemos en Cristo, que reconciliando al mundo, ha creado un nuevo orden social, perdonando las iniquidades de los Hombres y enviándolos para que fuesen testimonios y agentes de la justicia.
8
Creemos que el reino de Dios y su justicia no se encuentran condicionados a una determinada Iglesia, sino a todos los Hombres que procuran construir la paz fundamentada en la justicia libertadora.
9
Creemos que los Evangelios son fuente de liberación y que, en Jesús, toman forma humana, confiriendo al Hombre el poder libertador del egoísmo y de las fuerzas del mal que se manifiestan en las estructuras sociales.
10
Creemos que la gran comunidad cristiana que confiesa y profesa a Jesucristo como Dios y Salvador es servidora del Señor, y su responsabilidad misionera es consecuencia de su adhesión al mensaje de Jesucristo.
11
Creemos que la Justicia se fundamenta en el amor entre los Hombres y no en la violencia, pues Dios es amor.
12
Creemos que Jesús legó la Tierra a los Hombres para que ellos vivan en paz. Los recursos humanos y tecnológicos deben ser colocados al servicio de la dignidad humana. Defendemos la reforma agraria justa, reprobando que una minoría detente el monopolio de la Tierra en detrimento de millones.
13
Creemos que el verdadero culto prestado a Dios es aquel fundamentado en la Justicia y en la Caridad.
14
La ICAB apoya la Declaración Universal de los Derechos Humanos, centrada en la conquista y la manutención del desarrollo y del progreso social, condenando todo tratamiento cruel, inhumano y degradante.

Credo Social de la Iglesia Católica Apostólica Brasileña, adoptado por la ICAC como parte de su identidad y misión.

Una Iglesia que no defiende al pobre no merece llamarse Iglesia de Cristo. — San Carlos Duarte Costa

Únete a nuestra misión social

Si compartes nuestro compromiso con la justicia social y la dignidad humana, te invitamos a conocer nuestras comunidades y a participar en nuestra misión.

Nuestras comunidades Contáctanos
¡Escríbenos!