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Agosto de 2026 · Acontecer Nacional

Una Iglesia que camina con ustedes en el dolor y la esperanza

Barranquilla, 10 de agosto de 2026


Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

La mañana de hoy, un fuerte terremoto de magnitud 7.4 ha sacudido el occidente de Colombia, con epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó . Este movimiento telúrico, el de mayor magnitud registrado en el país durante la última década, ha causado hasta el momento más de 100 víctimas fatales, decenas de heridos y graves daños materiales en ciudades como Pereira, Manizales, Cali y Quibdó, además de ser sentido con fuerza en Bogotá y otras regiones .

Como Iglesia Católica Apostólica Colombiana (ICAC), una Iglesia libre, fraterna y servidora del pueblo de Colombia, nos solidarizamos profundamente con todos nuestros hermanos afectados por esta tragedia. Nos unimos en oración por el eterno descanso de quienes han perdido la vida, pedimos por la pronta recuperación de los heridos y elevamos nuestras súplicas al Señor para que conceda fortaleza y consuelo a las familias que lloran la pérdida de sus seres queridos.

En comunión con la Iglesia Católica Apostólica Brasileña (ICAB) y fieles al espíritu profético de San Carlos Duarte Costa, quien nos enseñó a ser una Iglesia en salida y al servicio de los más necesitados, manifestamos nuestro total apoyo a las comunidades damnificadas. La misión de nuestra Iglesia es anunciar el Evangelio y acompañar a quienes más lo necesitan, especialmente en momentos de angustia y desolación.

Por ello, ponemos a disposición nuestras comunidades y recursos para colaborar en las labores de ayuda humanitaria, en coordinación con las autoridades locales y nacionales. Invitamos a todos los fieles y a las personas de buena voluntad a sumarse a las cadenas de oración y a las iniciativas de recolección de víveres, agua, medicinas y otros artículos de primera necesidad que se organicen para llevar alivio a las zonas más afectadas.

Hacemos nuestras las palabras del Señor: "Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación" (Mateo 5,4). Que la esperanza en Cristo Resucitado, que ha vencido al mundo, sea nuestra luz en medio de la oscuridad.

Que la Virgen María, Nuestra Señora, nos cubra con su manto de protección y nos guíe en este tiempo de prueba. No están solos. Su Iglesia camina con ustedes.

Dios los bendiga y los guarde.


+ Anderson Said Arzuaga Padilla

Obispo Primado de la Iglesia Católica Apostólica Colombiana (ICAC)

Para más información y coordinación de ayuda, los invitamos a contactarnos a través de nuestra página web: https://www.icac.org.co

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