Carta de Acogida
Presentación institucional para todo clérigo que solicite ingreso a la ICAC.
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Carta de Acogida y Presentación Institucional
Para todo clérigo que solicite ingreso a la ICAC
Iglesia Católica Apostólica Colombiana
ICAC
Por Dios, Tierra y Libertad
“No buscamos números. Buscamos comunión verdadera.”
Mons. Anderson Said Arzuaga Padilla
Obispo Primado — Representante Legal
I. Un saludo fraterno
Hermano en el ministerio:
Recibe un saludo fraterno en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo. Si has llegado hasta aquí, es porque algo te ha movido a conocer nuestra Iglesia, a explorar la posibilidad de integrarte a ella, o simplemente a discernir si este es el lugar al que Dios te llama. Cualquiera que sea la razón, eres bienvenido.
Este documento no es un formulario burocrático ni un reglamento frío. Es una conversación honesta y respetuosa. Queremos que, antes de tomar cualquier decisión, conozcas con claridad quiénes somos, qué vivimos, qué celebramos y qué esperamos de quienes se unen a nosotros.
⚜️ No buscamos números. Buscamos comunión verdadera.
Nuestra intención no es persuadirte mediante promesas ni facilitar incorporaciones apresuradas. Deseamos, por el contrario, que cualquier acercamiento a la ICAC se realice con transparencia, madurez espiritual y pleno conocimiento de causa.
II. Quiénes somos
La Iglesia Católica Apostólica Colombiana (ICAC) es una Iglesia cristiana católica, no romana, constituida en la República de Colombia. Es autónoma e independiente en el ámbito administrativo, jurídico y pastoral, con Personería Jurídica Especial reconocida por el Ministerio del Interior de Colombia.
Mantiene comunión histórica, espiritual, doctrinal y sacramental con la Iglesia Católica Apostólica Brasileña (ICAB), fundada en 1945 por San Carlos Duarte Costa, de quien recibimos nuestra herencia apostólica, sucesión episcopal y tradición litúrgica.
🔹 Lo que nos define en pocas palabras:
- Somos católicos. No somos romanos.
- Tenemos sucesión apostólica válida, reconocida por la ICAB.
- Somos una Iglesia autónoma e independiente en Colombia.
- Nuestra tradición litúrgica es propia, heredada de 1945.
- Conservamos una espiritualidad católica sacramental, pastoral y socialmente comprometida.
- Contamos con Personería Jurídica Especial expedida por el Ministerio del Interior de Colombia.
III. Por qué somos quienes somos (1/2)
El atajo que parece lógico
En más de una ocasión, algunos dentro de la ICAC se han encontrado ante la tentación de adoptar la liturgia, el estilo pastoral y los símbolos del rito romano vigente —el Misal de Pablo VI, el leccionario trienal— como estrategia de proximidad cultural y credibilidad. El razonamiento parece sensato: si la mayoría de los fieles colombianos conocen esa liturgia, ¿no sería más fácil hablarles en ese idioma?
La respuesta, después de reflexión y discernimiento, es: tal vez al corto plazo, sí. Al largo plazo, no.
⚜️ Imitar la identidad romana no produce proximidad real: produce confusión. Una Iglesia pequeña que imita a una Iglesia grande desaparece en su sombra.
Lo que se pierde cuando se renuncia a ser uno mismo
San Carlos Duarte Costa no se separó de Roma en 1945 para reproducir a Roma. Su gesto fundacional tenía un contenido teológico preciso: fidelidad al Evangelio por encima de la burocracia, primacía de la conciencia pastoral y defensa de una identidad católica que no dependiera de ningún poder temporal.
III. Por qué somos quienes somos (2/2)
Las ventajas reales de ser nosotros mismos
La ICAC tiene un nicho propio, irreemplazable: una Iglesia católica colombiana, autónoma, con sucesión apostólica validísima, con liturgia diferenciada y seria, y con un compromiso pastoral y social enraizado en la tradición de Duarte Costa. Ese perfil no lo tiene nadie más en Colombia.
- Catolicidad sin romanidad — fidelidad a la tradición sin subordinación a Roma.
- Seriedad sin triunfalismo — coherencia institucional y credibilidad.
- Autonomía sin anarquía — gobierno propio en comunión con la ICAB.
Mantener esa identidad sin diluciones nos ha dado seriedad ante el Estado colombiano, credibilidad ante otras tradiciones católicas no romanas, y un fundamento estable para construir comunidades auténticas.
“Una Iglesia que sabe lo que es puede ser fiel. Una Iglesia que no lo sabe está condenada a imitarlo todo sin ser nada.”
IV. Lo que vivirás en la ICAC (1/3)
📖 Una liturgia propia y diferente
La ICAC celebra conforme a sus propios textos litúrgicos: el Misal Colombiano, el Leccionario Dominical propio, el Pontifical, el Ritual de Sacramentos. Estos libros no son los libros romanos vigentes.
- El sacerdote celebra tanto vs populum como ad orientem.
- Conservamos la aspersión dominical como rito previo a la Misa.
- Usamos el Canon tradicional con sus cuatro versiones propias.
- La Paz se da antes del Ofertorio; se repite el acto penitencial antes de la Comunión.
- Se canta el Nunc Dimittis antes de la bendición final.
📅 Un calendario litúrgico diferente
Seguimos la estructura clásica anterior a 1970: Tiempo de Septuagésima, Octava de Pentecostés, octavas de santos, vigilias propias, y Cristo Rey el último domingo de octubre.
👔 Ornamentos y hábitos clericales propios
Sotana gris o ceniza (no negra), muceta roja para obispos, símbolo CES (Cristo Eterno Sacerdote) en los ornamentos. Casulla de corte romano clásico de campana. Estola cruzada bajo la casulla.
IV. Lo que vivirás en la ICAC (2/3)
👨👩👦 Estado de vida y sostenimiento
La ICAC no exige el celibato. Admitimos clero casado y, conforme a nuestra tradición, la posibilidad de segundas nupcias con discernimiento del Obispo.
No concebimos el sacerdocio como una profesión asalariada. Promovemos un clero bivocacional, que sostiene su vida con un oficio propio y ejerce el ministerio como servicio. No cobramos aranceles por los sacramentos.
⚜️ Quien busque en el sacerdocio una fuente estable de ingresos encontrará en la ICAC libertad real, pero también una exigencia real de coherencia.
🙏 Una espiritualidad pastoral y social
Esperamos de nuestros clérigos: fidelidad sacramental, vida de oración y estudio, sencillez evangélica, cercanía pastoral con el pueblo, compromiso social y humano, respeto por la dignidad de toda persona, y construcción de comunidades fraternas y transparentes.
IV. Lo que vivirás en la ICAC (3/3)
🌱 El enfoque pastoral de la ICAC
No apuntamos a estructuras parroquiales pesadas ni a burocracias. Nuestra orientación es práctica: el encuentro de las personas con Dios, la construcción de fraternidad real y el servicio concreto al pueblo.
- Formación de comunidades vivas — pequeñas si es necesario, pero reales.
- Evangelización directa — llevar el Evangelio a donde está la gente.
- Acompañamiento personal y familiar — presencia real en las vidas concretas.
- Asistencia social como expresión de la fe.
⛔ El tipo de sacerdocio que no tiene lugar en la ICAC
- No para quienes buscan estatus social o reconocimiento público.
- No para quienes ven el ministerio como una forma de resolver una atracción eclesial sin asumir la vocación pastoral.
- No para quienes convierten el sacerdocio en un medio de sustento económico, celebrando misas pagadas pero rehuyendo el compromiso con comunidades concretas.
⚜️ San Carlos enseñó: la Iglesia que profesa el amor fraterno pero no lo practica en obras concretas ha caído en la misma hipocresía que combatió.
V. Lo que se espera de todo clérigo
Condición fundamental: aceptación íntegra, sin reservas, de la identidad litúrgica, doctrinal, disciplinar y organizativa de la ICAC. Esto implica celebrar conforme a nuestros textos, vestir el hábito institucional, seguir el calendario propio, y reconocer la autoridad del Obispo Primado, del Consejo Episcopal y del Sagrado Concilio de la ICAB.
📘 Formación litúrgica obligatoria
Todo clérigo debe completar un proceso de formación que incluye el conocimiento del Misal, Leccionario, Ritual Sacramental, calendario propio, historia y doctrina de la ICAB, y práctica supervisada de la celebración.
📄 Documentación requerida
Solicitud escrita, hoja de vida, documentos de identidad, letras dimisorias, actas de ordenación, currículum eclesiástico, declaración jurada de no tener procesos pendientes, y la declaración de conocimiento y aceptación firmada.
VI. Una palabra final
Hermano, no hay una respuesta correcta o incorrecta. Hay una respuesta honesta y una deshonesta. Si sientes que puedes acoger esta identidad, que puedes celebrar esta liturgia, que puedes vestir este hábito, que puedes someterte a esta disciplina y crecer en esta comunión, entonces bienvenido con todo el corazón.
Si, en cambio, sientes que tu corazón está todavía en otra tradición, o que lo que buscas es simplemente un espacio de tránsito, entonces te pedimos honestidad: porque una comunión a medias no es comunión, es una herida para ambas partes.
⚜️ Nuestra oración es que el Espíritu Santo ilumine tu discernimiento, te conceda paz interior y te permita tomar una decisión libre, madura y fiel a la voluntad de Dios.
Mons. Anderson Said Arzuaga Padilla
Obispo Primado — Representante Legal
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